sábado, 16 de octubre de 2010

Anime

El anime es una de mis mayores aficiones, hasta el punto de decir que ocupa quizá un 60% de mi tiempo libre. A lo largo de toda mi vida he seguido gran cantidad de animes, pese a que muchos de ellos, como es natural, no he tenido oportunidad de acabarlos y por tanto no les haré crítica en este blog.

La animación japonesa se caracteriza en mi opinión por tener una profundidad y una capacidad narrativa  enormes en comparación con su homóloga occidental. Esto es explicable porque en Japón no se la considera ocio dedicado a los niños como en occidente, sino que su mentalidad en este punto es mucho mas abierta y tolerante.

Es, además, la plataforma perfecta para muchas historias que en el cine no serían posibles, y su estilo característico la hace capaz de una emoción, tensión, seriedad y diversión innexistentes en el resto del ocio audiovisual.

Sip, me gusta el anime, me considero un otaku.